La tecnología busca identificar a las personas con mayor riesgo durante las olas de calor y emitir alertas preventivas para reducir hospitalizaciones y salvar vidas.
Mientras las temperaturas continúan rompiendo récords en distintas partes del mundo, la inteligencia artificial comienza a perfilarse como una nueva herramienta para proteger la salud de millones de personas. Especialistas de Mass General Brigham, uno de los sistemas de salud académicos líderes en innovación médica, desarrollan junto con IBM una plataforma basada en inteligencia artificial capaz de identificar a quienes tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el calor extremo antes de que se conviertan en una emergencia médica.
El proyecto cobra especial relevancia ante las proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que advierte que entre 2026 y 2030 podrían registrarse nuevos récords de temperatura a nivel global. En México, el impacto del cambio climático ya es evidente. De acuerdo con una investigación publicada en Nature Climate Change, algunas regiones del país experimentan actualmente alrededor de 50 días adicionales al año con niveles de calor considerados al menos fuertes, en comparación con hace cinco décadas.
“Queremos ayudar a preparar a las comunidades y asegurarnos de que las personas más vulnerables a los problemas de salud provocados por el calor extremo tengan los recursos que necesitan para mantenerse seguras“, explica Paul Biddinger, director de Preparación y Continuidad de Mass General Brigham.
Del pronóstico del clima al pronóstico del riesgo para la salud
A diferencia de los sistemas tradicionales que únicamente alertan sobre altas temperaturas, la herramienta que desarrolla Mass General Brigham busca identificar qué personas podrían enfrentar un mayor riesgo de enfermar durante una ola de calor, permitiendo actuar antes de que lleguen a un servicio de urgencias.
La plataforma utilizará inteligencia artificial para analizar información clínica y detectar factores de riesgo en pacientes con enfermedades cardiovasculares, adultos mayores, niños pequeños y personas que viven en comunidades con menor acceso a recursos para enfrentar temperaturas extremas.
“Queremos que esta herramienta no solo nos ayude a identificar qué personas tienen mayor riesgo durante períodos de calor extremo, sino también a comunicarnos con ellas y brindarles recursos”, señala Biddinger. “Podría ayudar a las personas a tomar medidas si no tienen aire acondicionado en casa. Además, las alertas tempranas también ayudarían a reducir las visitas a urgencias y las hospitalizaciones”.
El calor extremo ya es una amenaza para la salud
Las enfermedades relacionadas con el calor representan actualmente la principal causa de muerte asociada con fenómenos meteorológicos extremos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cuando el organismo pierde la capacidad de regular su temperatura pueden aparecer distintos problemas de salud, desde sarpullidos y calambres hasta agotamiento por calor y, en los casos más graves, golpe de calor, una emergencia médica que puede poner en riesgo la vida si no se recibe atención inmediata.
“Cuando aumentan las temperaturas ambientales, en el área de emergencias vemos un mayor número de personas que presentan enfermedades relacionadas con el calor“, explica el especialista. “Las personas con enfermedades cardíacas, los adultos mayores, los niños pequeños y quienes viven en comunidades con recursos limitados son quienes presentan un mayor riesgo“.
Entre las señales de alerta del agotamiento por calor se encuentran la sudoración intensa, mareo, dolor de cabeza, debilidad, náuseas y sed excesiva. Si la temperatura corporal supera los 39 °C, la piel está caliente y seca o la persona presenta confusión o alteraciones del estado mental, podría tratarse de un golpe de calor, una urgencia médica que requiere atención inmediata.
Una herramienta con potencial para proteger comunidades
El proyecto forma parte del IBM Sustainability Accelerator, iniciativa que impulsa soluciones tecnológicas para enfrentar algunos de los desafíos más importantes relacionados con el cambio climático.
Los investigadores planean probar inicialmente la herramienta dentro de hospitales de Mass General Brigham, con la intención de extender posteriormente su uso a centros de salud comunitarios.
“Nuestra meta es poner esta herramienta al servicio de las comunidades que enfrentan un mayor riesgo“, concluye Biddinger. “Ante el incremento de las olas de calor extremo, queremos ofrecer información que permita actuar con anticipación, reducir hospitalizaciones y proteger a quienes más lo necesitan“.
