¿Cuándo es momento de acudir al cardiólogo? Estas señales no deberían ignorarse

Dolor o presión en el pecho, falta de aire, palpitaciones y una disminución inesperada en la capacidad para realizar actividades cotidianas pueden ser señales de alerta cardiovascular

¿Te falta el aire al subir las escaleras cuando antes no sucedía? ¿Sientes que tu corazón “se acelera” o late de manera irregular? ¿Has experimentado presión o molestia en el pecho durante la actividad física? Aunque algunos de estos síntomas pueden parecer pasajeros, reconocerlos y buscar una evaluación médica oportuna puede ser importante para detectar problemas cardiovasculares.

De acuerdo con información de Mass General Brigham, uno de los sistemas de salud académicos de Estados Unidos, los cambios en la capacidad para realizar actividades que anteriormente eran habituales —como correr, subir escaleras o incluso caminar— pueden ser una señal que amerite una valoración médica.

La Dra. Lola Ojutalayo, cardióloga intervencionista de Mass General Brigham y directora médica del Programa de Rehabilitación Cardíaca de Salem Hospital, destaca la importancia de no normalizar determinados síntomas y de identificar oportunamente los factores que pueden incrementar el riesgo cardiovascular.

El cuerpo puede dar señales antes de un problema cardiovascular

Uno de los síntomas que merece especial atención es la aparición de dolor, presión, opresión o molestia en el pecho durante la actividad física que mejora al descansar. Este patrón puede corresponder a angina y debe ser evaluado por un profesional de la salud.

Otros signos que pueden acompañar a los problemas cardiacos incluyen:

  • Molestia o presión en el pecho.
  • Dolor que se extiende hacia el hombro, brazo, cuello, mandíbula o espalda.
  • Falta de aire.
  • Palpitaciones o sensación de que el corazón late demasiado rápido, irregularmente o “se salta” un latido.
  • Una reducción inesperada de la capacidad para realizar ejercicio o actividades cotidianas.

“Escuchar” estas señales es particularmente relevante porque algunas enfermedades cardiovasculares pueden avanzar antes de producir síntomas evidentes.

¿Dolor en el pecho? No siempre significa lo mismo

La información de Mass General Brigham distingue entre síntomas que pueden aparecer con una enfermedad cardiovascular y aquellos que pueden presentarse durante un infarto.

Cuando existe un infarto, el dolor o malestar en el pecho puede aparecer de manera repentina, ser persistente y presentarse incluso con poca o ninguna actividad. También pueden aparecer náuseas, sudoración, mareo y dolor en el cuello, espalda o mandíbula.

Ante síntomas que hagan sospechar un infarto, se debe buscar atención médica de emergencia de inmediato.

Las palpitaciones también cuentan

No todas las alteraciones del ritmo cardiaco producen dolor. Algunas pueden manifestarse como una sensación de que el corazón está acelerado, late de manera irregular o parece “saltar” un latido.

Las palpitaciones frecuentes o nuevas son motivo para comentarlas con un médico, quien puede determinar si es necesario realizar una evaluación cardiológica o utilizar un monitor para analizar el ritmo del corazón.

No es necesario esperar a tener síntomas

Una consulta con un cardiólogo no está reservada exclusivamente para quienes ya tienen una enfermedad cardiaca.

De acuerdo con Mass General Brigham, existen factores que pueden incrementar el riesgo cardiovascular y que deben ser vigilados, entre ellos diabetes, enfermedad renal crónica, hipertensión, colesterol elevado, obesidad, tabaquismo y antecedentes familiares de enfermedad cardiaca prematura.

Los antecedentes familiares también pueden ser relevantes incluso en personas que llevan un estilo de vida saludable. La institución considera como antecedente de enfermedad coronaria prematura que la madre la haya desarrollado antes de los 65 años o el padre antes de los 55.

La prevención comienza antes de la primera emergencia

La recomendación central es no esperar a que aparezca una emergencia para comenzar a cuidar la salud cardiovascular. Una revisión médica periódica permite identificar factores de riesgo y determinar si una persona requiere estudios adicionales o una valoración especializada.

“La detección temprana” y la atención oportuna de los síntomas pueden ayudar a evitar daños permanentes en el músculo y tejido cardiaco, señala la Dra. Ojutalayo.

El mensaje es sencillo: cambios que antes no estaban ahí —especialmente dolor o presión en el pecho, falta de aire, palpitaciones o una disminución inexplicable en la capacidad física— merecen atención médica y no deberían atribuirse automáticamente a la edad, el estrés o el cansancio.

Más del autor

La segunda edición de la Carrera Roshfrans regresa este 11 de octubre al Bosque de Chapultepec

¿Por qué a los mexicanos les cuesta tanto hablar inglés? Estas son las principales barreras