Las herramientas de inteligencia artificial pueden ayudar a traducir un CV, practicar respuestas y simular entrevistas laborales en otro idioma. Sin embargo, expertos de Berlitz México advierten que, cuando llega el momento de conversar frente a un reclutador, comprender preguntas inesperadas y responder con naturalidad sigue dependiendo de la persona.
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada por quienes buscan mejorar sus oportunidades laborales. Traducir un currículum, generar posibles preguntas, corregir respuestas o incluso simular una entrevista completa son algunas de las posibilidades que hoy ofrecen estas tecnologías.
Sin embargo, existe una diferencia entre preparar una respuesta y ser capaz de mantener una conversación. En una entrevista laboral, el reclutador puede cambiar de tema, profundizar en una experiencia o realizar una pregunta que no estaba contemplada, y en ese momento la capacidad de reaccionar en inglés depende de las habilidades comunicativas desarrolladas por el candidato.
“Una de las grandes ventajas de la inteligencia artificial es que permite ampliar las oportunidades de práctica. Una persona puede simular una entrevista, recibir retroalimentación y repetir un ejercicio las veces que necesite. Pero cuando llega el momento de conversar con un reclutador, es la persona quien tiene que comprender lo que le están preguntando, organizar sus ideas y responder de manera espontánea”, explica Alejandro Martín del Campo, Director de Mercadotecnia de Berlitz México, centro con 148 años de trayectoria y referente mundial en la enseñanza de idiomas, con presencia en más de 70 países.
Preparar ideas, no memorizar respuestas
Desde Berlitz México explican que la IA puede ser especialmente útil para familiarizarse con preguntas frecuentes tales como: “Tell me about yourself”, “What are your strengths?” o “Why are you interested in this position?”, además de practicar vocabulario relacionado con una determinada profesión o industria.
El problema aparece cuando el candidato utiliza la tecnología para construir respuestas perfectas y después intenta memorizarlas palabra por palabra.
Preparar una respuesta no significa memorizar un discurso. Si la persona aprende una frase de memoria y el reclutador formula la pregunta de una manera diferente, puede quedarse sin herramientas para reaccionar. Lo importante es utilizar la IA para practicar ideas, vocabulario y situaciones, pero después desarrollar la capacidad de expresarlas con nuestras propias palabras.
Por ello, una buena preparación debería centrarse en identificar experiencias y fortalezas que el candidato quiera comunicar, y practicar distintas maneras de explicarlas. También es importante hacerlo en voz alta, ya que hablar requiere una capacidad de reacción diferente a la escritura.
Cuando escribimos una respuesta tenemos tiempo para pensar, corregirla y volver a intentarlo. En una conversación eso no ocurre. Por eso es tan importante practicar la habilidad de reaccionar en tiempo real.
Además, aunque actualmente existen traductores y herramientas capaces de realizar traducciones prácticamente en tiempo real, utilizarlos durante una conversación profesional puede transmitir una señal equivocada.
“Hoy tenemos acceso a traductores en tiempo real que pueden facilitar la comunicación en determinadas situaciones, pero utilizarlos durante una reunión de trabajo y, especialmente, durante una entrevista laboral, no necesariamente es bien visto. En esos contextos se espera que el candidato pueda comunicarse directamente y demostrar que cuenta con las herramientas para desenvolverse en inglés”, advierte el experto.
La IA como complemento de la práctica
La inteligencia artificial tampoco tiene por qué ser vista como una herramienta que reemplaza el aprendizaje tradicional. Su principal aporte puede estar en aumentar las oportunidades de práctica fuera del aula.
En esta línea, Berlitz México ha incorporado plataformas de autoestudio que integran herramientas basadas en inteligencia artificial, permitiendo a los alumnos reforzar sus habilidades mediante ejercicios y prácticas guiadas, complementarias al trabajo realizado con los instructores.
La IA se ha convertido en un aliado estratégico porque amplía el tiempo de práctica. Una persona puede continuar ejercitando lo que trabajó durante una clase, interactuar con herramientas que simulan conversaciones y recibir retroalimentación. Esto permite que el contacto con el idioma sea mucho más constante.
Estas herramientas buscan complementar, y no sustituir, la interacción humana. El instructor continúa siendo fundamental para orientar el proceso, identificar necesidades específicas y desarrollar habilidades como la conversación, la pronunciación y la confianza.
Cinco claves para aprovechar la IA antes de una entrevista
Antes de una entrevista laboral en inglés, el especialista recomienda:
1. Simular una entrevista completa: pedir a la IA que actúe como reclutador y formule preguntas de manera progresiva.
2. Practicar distintas respuestas: evitar aprender una única respuesta y buscar diferentes formas de expresar una misma idea.
3. Solicitar retroalimentación: utilizar la herramienta para detectar errores gramaticales, vocabulario poco natural o aspectos que pueden mejorar.
4. Practicar en voz alta: leer una respuesta no es suficiente; es necesario acostumbrarse a pensar y responder en inglés.
5. Preparar ideas, no discursos: definir los principales puntos que se quieren comunicar y desarrollar la capacidad de expresarlos con naturalidad.
“Una buena preparación debería dejar a la persona con más herramientas, no con un guión que tenga que repetir. Si utilizamos la IA de esa manera, puede convertirse en una excelente aliada para llegar con mayor confianza a una entrevista”, concluye Martín del Campo.
La tecnología puede ayudar a preparar el terreno, entregar retroalimentación y multiplicar las oportunidades de práctica. Pero cuando llega la conversación real, la capacidad de comprender, improvisar y comunicar las propias ideas sigue estando en manos del candidato.
