Especialistas de Berlitz México analizan las creencias que todavía pueden alejar a los adultos del aprendizaje del inglés y explican por qué la edad no necesariamente es una barrera. De hecho, las inscripciones de personas mayores de 40 años aumentaron en un 15% y, este segmento representa cerca del 30% de los alumnos matriculados en los programas del Centro Berlitz México.
Aprender inglés suele asociarse con la infancia, la adolescencia o los primeros años de la vida profesional. Sin embargo, cada vez más adultos están dejando atrás la idea de que después de los 40 es demasiado tarde para comenzar. La experiencia de Berlitz México muestra un creciente interés de este segmento por seguir desarrollando sus habilidades y mantenerse vigente en el ámbito laboral.
Pero ¿qué hay detrás de esta tendencia? También persisten ciertos mitos que pueden hacer que una persona postergue el aprendizaje.
Mito 1: Después de los 40 es demasiado tarde
Pensar que existe una edad límite para aprender un idioma es una de las principales barreras. Si bien niños y jóvenes pueden presentar ciertas ventajas en algunos aspectos del aprendizaje lingüístico, esto no significa que los adultos no puedan desarrollar un buen nivel de inglés.
“Uno de los principales mitos que encontramos es pensar que después de los 40 ya es demasiado tarde para aprender inglés. La edad puede cambiar la forma en que aprendemos, pero no determina nuestra capacidad para desarrollar nuevas habilidades. De hecho, muchos adultos llegan con objetivos muy claros y con una motivación que les permite conectar lo aprendido con situaciones reales de su vida personal y profesional”, explica Adriana Lazcano, Directora Académica y de Operaciones de Berlitz México
Además, los adultos cuentan con un elemento que puede jugar a su favor: la experiencia. Sus conocimientos, trayectoria profesional y situaciones cotidianas les permiten relacionar lo aprendido con contextos concretos y objetivos específicos.
Mito 2: Los adultos tienen menos capacidad para aprender
Otro prejuicio frecuente es asumir que con la edad disminuye necesariamente la capacidad para aprender y memorizar. Sin embargo, dominar un idioma no depende exclusivamente de memorizar palabras o reglas gramaticales.
“Aprender un idioma no significa solamente memorizar palabras o reglas gramaticales. La práctica constante, la repetición y, sobre todo, utilizar el inglés para comunicarse son fundamentales. En el caso de los adultos, trabajar con situaciones concretas de su día a día puede hacer que el aprendizaje sea mucho más significativo y útil”, señala Lazcano.
Para quienes estudian después de los 40, además, suele existir una motivación concreta detrás del aprendizaje: comunicarse con colegas de otros países, participar en reuniones internacionales, viajar o acceder a nuevas oportunidades.
Mito 3: Hay que estudiar durante años antes de poder hablar
Una de las ideas que más puede desmotivar a los adultos es creer que primero deben dominar la gramática y tener un amplio vocabulario antes de comenzar a conversar.
El enfoque conversacional plantea justamente lo contrario: hablar también es parte del aprendizaje. Practicar desde las primeras etapas permite familiarizarse con el idioma, detectar errores y desarrollar progresivamente confianza.
“Existe la idea de que primero hay que dominar la gramática y tener un amplio vocabulario para atreverse a hablar, pero es justamente al conversar cuando comenzamos a ganar confianza. Equivocarse es parte natural del aprendizaje. Lo importante es contar con un espacio donde se pueda practicar, recibir retroalimentación y avanzar sin miedo a cometer errores”, explica Lazcano.
Mito 4: Después de los 40 aprender inglés ya no aporta a la carrera
La idea de que estudiar idiomas es algo reservado para el inicio de la vida profesional también está cambiando. El aumento de 15% en las inscripciones de mayores de 40 años registrado por Berlitz México refleja el interés de profesionales por continuar desarrollando sus habilidades. Además, cerca del 30% de los alumnos matriculados en los programas del Centro son profesionales mayores de 40 años.
En esta etapa, aprender inglés puede tener un propósito muy concreto: mantenerse vigente, relacionarse con equipos internacionales, acceder a nuevos mercados o prepararse para asumir mayores responsabilidades.
“Después de los 40, aprender inglés puede responder a necesidades muy concretas: participar en reuniones internacionales, comunicarse con clientes o equipos de otros países, viajar o incluso prepararse para una nueva oportunidad laboral. El crecimiento de nuestros alumnos de este segmento muestra con números que existe un interés creciente por seguir desarrollándose profesionalmente”, concluye Lazcano.
